
Todo un cadáver exquisito
Ascención dantesca
Daguerrotipo de Cielo uno: tierra
Tu rostro de Nohmen endiablado
se quemará hasta dar a luz un insecto hoja embrujado.
Mi lengua servirá entonces para que los ojos de los neuróticos se desorbiten
atarrayados en el harén aborigen del ángel envejecido al que temen.
Daguerrotipo de Cielo dos: oración
No me agotará la zeuxidia puesta como prendedor en el lamento
ni el ruego-mantis que figuren los dos moáis de tu aliento.
Te juro que dejaré a la muerte sin tabique
y con los astrágalos de Dios jugaré a la taba.
Por entre un riachuelo de hormigas labraré el afilado almanaque.
Te juro que romperé el sello y seremos libres antes del alba.
Daguerrotipo de cielo tres: patafísica
Mi muchachita, no te asustes de la carcajada guasona del trueno
ni del corbatín aleteando en la sangre del funámbulo;
el útero de Lilith preñado por el viento dará a luz un Absalón acéfalo
y No tendremos que temer por teñir al cielo con nuestro sudor alabastrino.
Daguerrotipo de cielo cuatro: memoria
Descansa,
el dragón abrirá los ojos a la madrugada.
Tenemos el tiempo de los muertos para probar nuestras escápulas
Nada acaracolada
hasta atrapar las olas en tu sueño.
No estarán para siempre apresadas en el corpiño de la noche tus crepitantes alas.
Daguerrotipo de cielo cinco: espejismo
Un murciélago se ha detenido en el aire a contemplar el crepúsculo
Mientras debajo de tus párpados, un boomerang puebla de ragnaröks el universo.
Será preciso esculpir gárgolas desplumadas en cada panteón devastado por tu beso
o poner querubines leyendo el epitafio al pie del templo
Daguerrotipo de cielo seis: infierno
Amor,
nos buscarán con su insecto para carcomernos el alma...
Pero tranquila,
escaparemos sobre cangrejos cazuelas!
Una jauría de osos hormigueros se lanzarán detrás en una persecución marítima.
Si lloras lo suficiente quizá los ahoguemos con tus lágrimas apagavelas.
Daguerrotipo de cielo siete: amanecer
Todo esto sucederá en el insomnio, justo antes del brindis:
Tu máscara se quebrará como un navío suicida
y el fauno con su cuerno de unicornio anunciará el véspero de la noche;
yo estaré quizás perdido entre tu arrullo como un Moisés mecido entre los juncos.
Daguerrotipo de cielo ocho: vigilia
Colgados de tu árbol-cuerpo los camaleones morirán de tedio
y la calavera de un cabro, nos despertara al abrirse
el botón de orquídea de tus piernas.
Daguerrotipo de cielo nueve: el cielo.
Vamos amor,
giremos el reloj de arena
hasta que el buey resuelle la niebla bermeja
y podamos, sin tener los élitros blandos,
arrojarnos por fin fuera de la noche.
Daguerrotipo de cielo Diez: el amor
No temas amor. Si nos falla el aquelarre
ten en cuenta que podremos
apretar este poema entre las manos
como quizás siempre lo han logrado los amantes.
El inmenso colibrí cantará de nuevo
sobre la tumba de Eloisa y Abelardo
y un dios entre las letras
nos mirará asombrado para siempre
como un tótem de amor
o como
todo un cadáver exquisito.