Mostrando entradas con la etiqueta poesía de la autopsía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía de la autopsía. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de octubre de 2010

Biografía de los insectos





Me he ahogado varias veces,
Inútiles veces,
Entre chapuceras palabras.


Era entonces
Como un compadrito
O un Snorky
Que, de pronto, se viera rodeado de niños
en una fiesta de cumpleaños.


Qué hacer entonces
sino recordar
y agacharse a abrazar al hijo?


Sin un cuchillo fatal para apuñalar,
Sin una automática para apuntar a la cabeza
Nos queda
Lo único
Un hincar al suelo los sollozos.


Es cuando se quisiera dejar de dormir,
Pellizcarse la cara hasta despertar el rostro
Y echar andar con una cruz de frío sobre el hombro.


Todavía los coladores no nos buscan
Pero los alfileres brillando en el firmamento
Nos recuerdan escápulas desgarradas;
El limpio oficio que hicimos obedientes
Para lanzarnos sin miedo en la promesa
De despertar humanos en el centro de unas piernas.


Déjame soledad,
déjame inacabado,
solitario.


Hay una edad sin viento
Que sabe soplar copos de diente de león,
Me ha dicho.
Imagino:
Sus sombrillas aterrizando en planetas sosegados
Y al atardecer
hombres con el pecho desnudo
Llegando con sonrisa hasta sus hijos.


De todo esto han contado los abuelos
Y se conoce por ellos
La existencia de una chispa de sol
Eterna entre sus labios.


Chupé, también,
hasta tener un genio sin botella en mis pulmones
y lo exhalé en anillos de nostalgia;
noches de escritos
conjurando el amor o la muerte.


Pero era todo
tan simple.
A qué jugamos los abandonados
si no a rodar en el desvelo


Pero te amé.


Con la ingenuidad de un niño
que ve saltar un guijarro
como un sapo en el estanque.


Con la temeridad de un volantín
que rompe la cuerda para ser pájaro de nuevo.


Abismos donde lo único que cae es la mirada
y un cuerpo demasiado joven
para sentir la agonía de una mente eclipsada entre las velas
no logra llorar.


No es dormir lo que se tiene de muerto en los velorios
pero muchos llevan la muerte tatuada en algo pálido y enfermo;
yo intenté cantar otra declaración que fuera estuario
pero me faltó contener silencio en la rodilla herida de la infancia.


Todo al fin de cuentas
es cansancio
y se llega siempre
a una casa de pobre que da miedo:
Un negro, entonces, bondadoso como un ángel
nos limpia la sangre tostada de las manos
y deja su hamaca vacía
como se deja al semental entre las hembras.
La deja vulnerable y presta a nuestro cuerpo
para que durmamos arrullados
con los besitos de luz que da la noche.


Todo es santo.
No temas,
A mi me parieron con entusiasmo
y la mujer que se tapa los pechos apenada
fue la misma que pensó Dios en el delirio.


No temas.
Todos pasamos por la tierra
hablando un poco de esto
y el amor nos llega,
nos llega…
quizá la última visión nos de pistas
de a dónde corre
nuestro último suspiro.


Un alfiler.
No importa.
Lo que queda es polvo.

sábado, 2 de octubre de 2010

ALGUNOS ANIMALES Y PLANTAS DEL LITORAL EUROPEO


A Hans Haiter el tritón 2666

Entre manos crispadas,
bolas de billar biliares
Y espigas de lentejuelas infértiles
Se puede escuchar por las noches
El roedor desespero de las liebres.

Al fondo el mar se agita silenciosamente
Escuchando el pavor de los polluelos enjaulados
En la pared de los acantilados.

Hay días en que nada es posible
Los desfiladeros
se desmenuzan hacia el fango
sepultando
uno a uno
los primeros brotes crepitantes de la tierra .

Un costillar de lobo se arriesga
a veces
sobre el porfiado paredón
Parece olfatear algo proveniente de las islas:
Un silbo gomero tal vez
O quizás la sombra
de una gaviota náufraga sobre las olas.

Peces fosforescentes de negro
Son levantados con furia sobre el fondo rocoso
Como salmones de circo.

Contra la pared vidriosa y caprichosa
De los arenales
Las noticias de los siniestros
Llegan en leños podridos hasta la orilla.

El animal se acoraza
Para permitir la vida
Y verdes y deshilachados
vestidos de novia
Buscan aferrarse a la costa
Donde la luna confunde su reflejo
En los ojos desorbitados de los cangrejos
Un hombre a veces planea su suicidio
Mientras lanza poemas al océano
atados a guijarros.

El viento,
perseguido por una cresta de espumas
Encolerizadas,
Cabalga arremolinado sobre los las encinas
Desplomando en su carrera
Los esqueletos de las cigarras
Que a veces sirven de óbolos
Para los ahogados.

Desde lo profundo del bosque
Un búho irrealizable
sólo conjurado para el instante
Graba absorto en su mirada
El salto de un oso hacia el vacío
Que inaugura los gorigoris boreales.

El bosque de algas
Como un jardín ahogado
Desorbita su abanico de sirenas esqueléticas
Mientras los ojos nictálopes
De un poeta desnudo
Buscan su regreso feliz al fondo del océano.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Poema de la infancia

Quetame.



La soledad
penetrando una grieta de silencio
a veces, 
me sirvió para restablecer el contacto con mis primeras obsesiones:
pábilos encarnados en el griterío de un sentimiento entristecido 
abonado con la ternura de unas manitas 
que desperdiciaron su color en el alba.

Recuerdos que la piel reclamó en las pesadillas
de mis primeros encuentros con la infancia.

Protegido de las palabras secretas 
que desnudan el cadáver de cualquier sonrisa
a veces,
internado en la profundidad de una espeluznante manía
me encerraba a descuartizarle el cuello a las gallinas
mientras me emborrachaba con vinagre
y sentía ese ajetreo de escápulas aladas procurando,
en la conmoción, desatragantarse  de tanto ojo alucinado.

La soledad me enseñó a ser cruel con el pavor de la tormenta;
acuclillado en el dálmata solar
buscaba atrapar con pequeños ciempiés los escuálidos rayos
que zigzagueaban como lombrices devoradas por la luz.


Masturbaciones de sombras podridas en el corazón de las guayabas
me exhortaban a clavar mariposas
y a disecar escorpiones ante la mirada aterrada de los pajaritos de piedra.


Cargado de boñiga de vaca
perseguía el colérico grito de libertad
de mis amigos enamorados del coraje.

Al crepúsculo,
mientras astillábamos caña bravas
frutecidas en hormigas
paríamos con eructos,
encaramados en cualquier rama suicida de abismo,
nuestras primeras oraciones repletas de santas groserías.


El silencio me succionó de mis abrazos el esquema básico del cariño
y me dejó claro
que las telarañas eran el indicio de una niebla famélica;
que el roció era esa millonada de incubadas desesperanzas
dejadas por los durmientes
y que mi desesperado huir hacia el armario
era el resultado de la avalancha de tristeza
presentida por mi carne en las derrotas del futuro.

Aprendí a calcular los años de un caracol
por el sabor de su pegajoso sendero,
a entusiasmarme con la soledad,
cada día más extraña, 
que dejaban los guerrilleros torturados en su última mirada.

Ensimismado en el color de los muertos
comprendí porque la sangre se endurecía de tiniebla.

La soledad me atrajo hacia los postes
que parían polillas sedientas de luz
y que en noches repletas de brujas
soltaban luciérnagas y sapos de ojos perdidos.

El silencio
encontrado en el efervescente vientre de las cuevas
sólo me enseñó el amor por la voracidad
de una soledad acompañada por murciélagos.

En estas pupilas,
de criatura convulsionada por la espuma,
se hundieron las imágenes fugadas
de muchas ventanas desnudando senos
y cuerpos ardorosamente deseados.

Por las calles de mi pueblo
perseguí el latir de un dragón
que agrietaba las vigas de la iglesia
y por su aliento,
que bajaba bramando sobre la inocencia del río,
reconocí a los ahogados.

La primera efigie que tengo del espanto
está en la espalda ulcerada de una esquelética anciana:
la muerte filtrándose en un remolino hediondo
donde la panela cumplía con ardor,
palada tras palada,
su dulce relleno sanitario;
está en un ruinoso gerontológico:
zoológico de amargas degeneraciones
que fue devorado por las ramas de los comejenes;
está en el último aliento de un enfermo
que se me aferró como un condenado con su mano decrépita
hasta que su sangre se aquietó
sobre mis manitas aterradas por el hielo.


La soledad
fue una compañera silenciosa
vestida de zarigüeya encandelillada
en lo profundo de un gallinero,
la soledad me proporcionó
mis primeros encuentros con la cucarachas
que reconocían los caminos invisibles de la casa,
de la alacena, de los días temblando
y de mi zozobra abandonada al firmamento.


La soledad
penetrando una grieta de silencio,
a veces,
me llevó hasta mis primeros engendros.

lunes, 27 de septiembre de 2010

PARA-UTILITARISMO Y REALIDAD. TEORÍA DE CRÍTICA LITERARIA

PARA-UTILITARISMO Y REALIDAD
TEORÍA DE CRÍTICA LITERARIA
Zeuxis Vargas: se terminó de escribir en el 2004
Zeuxismo Plurimorfo
vínilo sobre pared
Mural
Autor: Fabio Vargas
1.80 x 2.20 m




CONTENIDO.

Observaciones y advertencias.
1. Alegorías textuales de Orfeo. (Lo que se encuentra en el texto: la dualidad)
2. El sueño antrópico de los textos. (El desorden de los significados)
3. El significante y el significado como convenciones.

Naturalismo y criticidad
1. El habla de la escritura.
2. Poéticas de la incognoscibilidad.
3. El lenguaje y el mundo.
4. La cosificación textual

Sobre lo complejo como unidad.
1. El texto como “voluntad y representación”
2. La anamnesis textual: en búsqueda de la impresión “necesidad-satisfacción”.

Aplicación y juicio: condiciones para una posible asertividad
1. El estudio psicolingüístico y el análisis exógeno.
2. Fórmicos los hilos invisibles de Ariadna.
3. La díada estilo-forma o sobre la fórmica.
4. La expressio: cosecha de formables
5. Las lecturas implicantes.
6. Ab ovo: las escrituras que sueñan. (Las escrituras para-utilitaristas.)

Productos e impresiones
7. La hiperésthesis: más allá de la sensación.



Extractos:


ESTÉTICA DE LA NEUROSIS.
Antología de la Poesía de autopsia

La estética de la neurosis está concebida como aquella teoría de la literatura que se sustenta en 10 proposiciones a tener en cuenta así:


1. El hombre es un fenómeno único e irrepetible, consciente de su existencia.
2. Dicho fenómeno está determinado por las variables indeterminadas del espacio y el tiempo que posibilitan la historia y la experiencia.
3. La conciencia sólo es el resultado de la historia y la experiencia y su fin es posibilitar en el hombre la explicación de su aparición como fenómeno en el universo.
4. Dicha explicación es demostrable a través del lenguaje, logrando ser éste, expresado, desde sus múltiples formas de comunicación.
5. Cada fenómeno a través de la conciencia traducida al lenguaje posibilita una visión esclarecedora del universo.
6. La estética es la visión intelectualmente sensible que sirve para esclarecer el universo a través de las impresiones y los sentimientos que dan cuenta de una existencia determinada.
7. La neurosis por su lado es en cambio un estado hiper-excitado de angustia adaptativa de la conciencia que controlado intelectualmente sirve para percibir y experimentar los efectos del universo.
8. La visión estética unida al estado neurótico establece la teoría de estética de la neurosis que se concibe como un paradigma de entendimiento del universo centrado en la caracterización psicolingüística.
9. La poesía de la autopsia es una de las técnicas que mejor evidencia el paradigma de la estética de la neurosis.
10. La poesía de la autopsia se caracteriza por narrar autorreferencialmente las experiencias que un hombre a lo largo de su existencia va construyendo para dar explicación de su aparición en el universo.
11. En este sentido el hombre es un ser para el recuerdo[Z1] , un ser para el testimonio.


para poder sentirse e ir reconociéndose por debajo de la piel, más allá de lo que nos refleja el espejo en las mañanas nos es necesario tener un escalpelo y ser demasiado radicales a la hora de empezar a despellejar el alma.


Para que un hombre-escritor logre interiorizar y manejar adecuadamente el paradigma de la estética de la neurosis es necesario que se caracterice por:


tener una escritura netamente personal de búsqueda mística de los procesos psicosociológicos que se dan en la existencia.
tener altas dosis de abreación, su fin es proyectar a través de su escritura fuertes descargas emocionales.
ser cicloidiano, o sea, que toda su escritura se estructure bajo componentes maniaco depresivos o maniaco histéricos.
ser contrafóbico: en el contenido de sus develamientos poéticos siempre debe procurar el enfrentamiento autorreferencial cismático y heterodoxo, por medio de introyecciones, a las experiencias o recuerdos vitales.
y ser hipermnésico: su aumento de la memoria es netamente visceral, o sea, debe tener memoria visceral ya que el escritor se detiene específicamente en retener impresiones y emociones fuertes que se intuyen a través del escepticismo intelectual experimentado con las cosas.


La estética de la neurosis abarca la poesía de autopsia, métrica y versolibrista como también el epígrafe, el postfacio, el ensayo, el tratado parautilitarista textual y la nota al filo del espasmo.




POESÍA DE AUTOPSIA.

AUTOPSIA: Escritura que pretende, bajo el riguroso ejercicio de la auscultación, la introyección y la exhumación de la historia personal del poeta, la estética de la neurosis, en objetos literarios que crean y recrean escenarios, universos e historias. Es la escritura de un autor tenaz, forense. Escritura que disecciona al poeta hasta mostrar sus vísceras.

[Z1]Según Heidegger el hombre es un ser para la muerte, a diferencia de este filósofo la estética de la neurosis busca demostrar que el hombre es un ser para la evocación; que procura la explicación de la existencia de sí mismo, para la develación la aparición de su sí mismo fenoménico en el universo


OPERACIONES BÁSICAS PARA LLEVAR UN ESTUDIO LITERARIO PARA-UTILITARISTA

Lectura de acercamiento o lectura base - lectura relacional. Nos permite saber que es. introductoria
Lectura blanco- Conducta blanco. Es la forma en que se va a tomar el texto interrogativa o problémica
Lecturas operacionales- definiciones operacionales. Desde dónde y para qué funcional
Lectura abierta-conducta abierta- lo que se encuentra y se espera con las lecturas operacionales. Hipotética.
Escritura proyectiva- planifica lo que se desea poner.
Escritura criterial- define los aspectos que sobre los que se va a escribir a parir de 1. objetividad, 2. integridad y 3. claridad.
Escritura crítico-creativa de necesidad satisfacción: la que complementa e individualiza al lector-escritor del texto escrito-leido.




Aspectos que se observan en un estudio para-utilitarista:

El aspecto lingüístico.
El aspecto moral
El aspecto estético
El aspecto auténtico


TEORÍA DEL PARA-UTILITARISMO TEXTUAL.





“La cuestión esta en que pensar auténticamente es peligroso”
Oscar Wilde.


“Debo crear un sistema o permanecer esclavizado por los de otros”
William Blake.





El para-utilitarismo es la teoría de crítica literaria de método inductivo que se refiere a la creación textual observando a ésta como una díada subjetiva que se construye por medio del estilo y la forma. El para-utilitarismo busca estudiar psico-lingüísticamente los textos teniendo una posición exógeno-analítica ante la escritura del “otro”, o sea, un análisis que sea crítico a los intereses que produjo el texto en sí.
El para-utilitarismo es la teoría que convierte el texto no en un objeto instrumental que denota fines, interpretaciones y concepciones diferentes sino que lo observa como una necesidad-satisfacción subjetiva del lector, en esta medida el para-utilitarismo da cuenta de esas diferencias que se encuentran determinadas por el lector y su relación con el texto.
El para-utilitarismo difiere del texto como “órgano” y lo instala en otro texto como necesidad-satisfacción de y para, de esta forma deja el carácter de “medio” y se convierte en “voluntad” que hace posible la representación misma; el para-utilitarismo rechaza los métodos deductivos que representan posiciones cerradas de significación ya que por el contrario el para-utilitarismo busca es multiplicar los significados y contraponerlos contra la percepción propositiva que tiene el crítico sobre un texto.
El estudio del texto como necesidad-satisfacción del escritor no comunica fidedignamente esa necesidad-satisfacción, sólo parcializa significados y categoriza conceptos; en cambio el texto como lectura, representa, la necesidad-satisfacción que obnubila al lector y que lo lleva a ser cómplice y secuaz, en consentidor y modificador, en sujeto pasivo y en sujeto activo de la continuación e inmortalización de un algo nuevo que se pone en el mundo. El para-utilitarismo propugna por el predominio de la subjetividad en la objetividad que se mediatiza en la lectura, proporciona referentes de concepción y significación ofrecidos no desde el escritor, no desde el crítico, sino desde la necesidad-satisfacción que se promueve y se crea en cada lector.
La crítica para-utilitarista en este sentido esta conformada por momentos específicos de atención y reflexión. Es imprescindible que el crítico para-utilitarista “cosifique” la escritura como un algo que puede expresarse más allá de los signos lingüísticos.
El primer momento de una crítica para-utilitarista esta basado en la “lectura base” o “lectura de acercamiento”: este tipo de lectura es de tipo relacional; acerca dos desconocidos y los introduce en un lenguaje compartido que los dialoga y los hace dialogar, la lectura base debe mostrar en el lector aquella necesidades; impresiones que deben ser satisfechas a partir del estudio para-utilitarista.
Al reconocer esta necesidad-satisfacción que el texto demanda, el crítico pasa a una “lectura Blanco” en donde formula el interrogante o temas problémicos que serán tratados. Esta lectura blanco tiene un carácter orientativo que hace posible lo que se desea ya que postula la significación del nivel siguiente.
El nivel de la “lectura operacional” se distingue porque en él, el crítico o lector posiciona fines y usos a la lectura desde su necesidad-satisfacción, tales usos y funciones son proyecciones sintéticas de lo que se revela en la mediatización lectora.
Reconocidas la necesidades-satisfacción, el lector comienza una “lectura abierta” que es el nivel de proyección de hipotéticos que se dan desde el mismo texto a partir de los significados fórmicos: señales que deja el artista en su estética.
Identificados los fórmicos y la fórmica (estilo-forma) bajo la cual el escritor modifica su literatura, el crítico posibilita entonces sus hipótesis de representación de los “formables” (significados que nacen de la poesis y stilus) y postula diagnósticos de conceptualización sobre las señales, trazando relaciones entre los símbolos auténticos que devela el texto. La lectura abierta es de esta forma el último instrumento cognitivo que proyecta el crítico sobre el texto y que orienta la posterior creación crítica para-utilitarista.
Todo texto deviene de una fórmica (forma-estilo del escritor) que se posesiona sobre su literatura y que lo diferencia e identifica. La fórmica sin embargo se crea gracias a los biotipos conductuales (personalidades estilísticas) que se dan en el individuo, gracias a ello podemos identificar cinco biotipos fórmicos en toda creación artística:


El ciclotímico: creador práctico, realista y concreto.
Impulsivo: artista obsesivo ansioso y bastante pragmático
Introvertido: autor neurótico, simbólico y abstracto.
Hiperactivo: creador excesivo, maniaco-depresivo y sugestivo
Anulador: artista represivo, paranoide e impertérrito.


A partir de la identificación de la fórmica, los fórmicos y orientado según los formables el crítico comienza su escritura propositiva.
Tal ejercicio se da gracias a tres operaciones básicas intelectuales:
La primer operación es la de la “escritura proyectiva” que sintetiza y articula la lectura operacional con la lectura abierta. La escritura proyectiva forma el “esqueleto” de lo nuevo que se va a poner en el mundo. Esta operación estética reduce el número de “difussus” que pueden darse en la escritura.
Reconocido el “esqueleto” el crítico procede a realizar una “escritura criterial” la cual define los aspectos sobre los cuales se va escribir en el esqueleto a partir de una “personalidad estética” resultante de la objetividad, integridad y claridad que demande el texto estudiado.
Por último y para formalizar el producto de la crítica para-utilitarista el creador crítico comienza la “escritura anagónica” o sea aquélla que complementa el texto estudiado y a la vez individualiza el nuevo texto bajo una fórmica propia del lector-escritor sobre el escrito-leído. Toda creación para-utilitarista es un infra-lenguaje que se meta-textualiza y que recibe como nombre propio: “hiperésthesis” texto que muestra un algo más allá de la sensación.
La estructura para-utilitarista lingüista esta revelada así:
1. todo objeto de lectura en sí (a) es percibido aparencialmente (pa) y simplificado por una imagen (s) que da como resultante un significante, un símbolo (z).
2. toda percepción reflexiva (pr) unida a una representación grafica (rg) y a una representación fonética (rf) da como resultado un significado (x).
3. la díada entre significante (z) y significado (x) crea una convección lingüística (y).
4. la conversión fórmica se da gracias a la discordancia que se da entre la multiplicación o fragmentación de las convenciones lingüísticas (y) y entre la percepción propositiva, el formable (F) [1]que da como resultado definitivo el signo fórmico (Y).


La ecuación está elaborada de la siguiente manera:


z1. a→ pa
s


2. pr U rg + rf = x


3. z + x = y


4. y / F = Y.


El para-utilitarismo es una teoría de crítica literaria que representa al crítico como un creador auténtico que reconoce que “toda obra imaginativa tiene una conciencia de sí misma y es intencional”.[2]
Por eso el para-utilitarismo reconoce que el crítico es quien inventa nuevas formas o como dijo Oscar Wilde: “para el crítico, la obra de arte, es simplemente, una sugestión para una nueva obra propia, que no necesita presentar de modo forzoso alguna semejanza evidente con la cosa que critica”[3].
“La crítica autentica ─ para-utilitarista ─ no critica simplemente la obra de arte individual, sino la belleza misma y llena de maravilla una forma que el artista puede haber dejado vacía o no comprendido o comprendido de forma incompleta”[4].




POST-EPÍGRAFE.

“El escritor, el artista, se mueve en una órbita de abstracciones y de intuiciones sensibles, ordena en formas la vertiginosa realidad y luego compone con esas formas, en un nivel y a partir de un centro unitario, homogéneo, una imagen, esa unidad de fantasía y destino en un “mundo” que es propio y a la vez verdadero. Entonces dice a los otros: Estas son mi visión y mi propuesta. Ahora toca a ustedes completarlas y enriquecerlas si sienten afinidad con ellas.”
José Luis Víttoro.




[1] el formable se da desde la poesis, desde la expressio del autor
[2] El crítico como artista. Ensayos. Oscar Wilde. Colección Austral. Madrid, 1968.
[3] Idem
[4] Idem

El ángel rebelde


No es mucho lo que hay que decir
sólo es cosa de llegar y sentarse
hacer el esfuerzo,
casi imposible,
con ese cuerpo hecho espanto
y coger el lapicero
o cualquier cosa que sirva para escribir
e intentarlo
a pesarde haber olvidado casi todo.




No hay que ir muy lejos
atrás,
apenas aún en las fotos
de álbum familiar
están las tías, las piñatas,los juguetes,
una que otra imagen
contigo todo dientes y sonrisa
acaso con fábula, con misterio
pero siempre
sólo un recuerdo
de algo que no sabes bien si lo viviste.




Tiras del hilo
y es común que te encuentres
con el mismo lío humano
supiste que un hongo de odio
pudo acabar con dos ciudades
pero tus hormonas lloran más
por un hombre de boina, desaliñado,
fumador de tabaco y guerrillero.




No hay mucho orgullo
las mismas peleas imberbes
el mismo ardor y afán del sexo
las mismas series de televisión
la historia, la luna
el paralítico con sus agujeros negros
y los ovnis poblando las noches melancólicas
hastiadas de rumor de patria
de hogar, de esquinas con cigarrillos
o tabernas con rostros domesticados ante la barra.




No tendrás que pensar mucho la cosa
a esta altura
te encontrarás con que la vida
de pronto,
se te convirtió en un tobogán,
en una amnesia
en narices fracturadas
mientras el sonsonete de una banda de rock
te presentaba la chica de ojos felinos
mujer con órbitas famélicas a punto de tragarse
la salchicha temblorosa
escondida entre tus piernas.




No olvidarás nunca esa vida
muchos nunca leyeron poesía
y aún así idolatraban a Dylan Thomas
otros jamás comprendieron
el asunto aquel de los gobiernos
pero ponían todas las agallas
y el coraje de un hombre borracho
cuando de romperle la cabeza a un policía
se trataba




No es mucho a decir verdad
lo que puedan tener de largo esos años
un nudo de vicio con secuela entre los ojos
dejando en claro el infierno que quisiste
caminarás sólo
y percibirás el alejamiento
la ausencia de los puños
la impasibilidad de los mendigos
que te saben prófugo de nadas
tu silueta condenada a una errancia de calles
y la noche misma
apenas acompañándote con desgano
entre sus manos.




Todo lo viviste con igual arrogancia
y con la misma indiferencia
los amigos que gritaron ebrios de amor perdido
por ningún propósito en la vida
de pronto,
los encontrarás con hijos y con panza
o a los otros
haciendo de su piel más arcilla
para enterrarse pronto con su llanto escondido
tú muy seguramente
habrás sufrido una muerte súbita
y en algún hospital
un juramento hipocrático
habrá hecho que tu corazón
vuelva de nuevo al cuadrilátero.


Vivirás con tus pecados
con tus dolores
y agonías profundas
de pecho espantando
y respiración estrangulada
buscarás otra salida
y creyendo que al dejarlo todo
y meterte como obrero en la colmena
te alargarán unos años más en esta tierra
descansarás una noche,
al menos como feto
entre tus ganas de abrazos y ternura.


No hay nada nuevo que hacer
todo es mentira
bien podías haber seguido
prendiendo pipas de duendes ante la luna
o masticar humo de amor tranquilo
al lado de una mujer desnuda y sin nombre.


Sin embargo,
a pesar de tanto reproche
y asco ante los espejos
tu testaruda pasión de escribir
te allegará hacia esta soledad
buscarás un lapicero
o cualquier cosa que sirva para escribir
buscarás decir
o por lo menos susurrar
que todo fue bueno
que valió la pena vivir así,
libre
como sabiéndolo todo
y te sentarás
preparando los músculos
como un ángel rebelde
que se cercenó las alas
para poder morir peleando
como un hombre
el último día del apocalipsis.

domingo, 26 de septiembre de 2010

RORSCHACH



Todo un cadáver exquisito
Ascención dantesca

Daguerrotipo de Cielo uno: tierra

Tu rostro de Nohmen endiablado
se quemará hasta dar a luz un insecto hoja embrujado.
Mi lengua servirá entonces para que los ojos de los neuróticos se desorbiten
atarrayados en el harén aborigen del ángel envejecido al que temen.

Daguerrotipo de Cielo dos: oración

No me agotará la zeuxidia puesta como prendedor en el lamento
ni el ruego-mantis que figuren los dos moáis de tu aliento.
Te juro que dejaré a la muerte sin tabique
y con los astrágalos de Dios jugaré a la taba.
Por entre un riachuelo de hormigas labraré el afilado almanaque.
Te juro que romperé el sello y seremos libres antes del alba.

Daguerrotipo de cielo tres: patafísica

Mi muchachita, no te asustes de la carcajada guasona del trueno
ni del corbatín aleteando en la sangre del funámbulo;
el útero de Lilith preñado por el viento dará a luz un Absalón acéfalo
y No tendremos que temer por teñir al cielo con nuestro sudor alabastrino.

Daguerrotipo de cielo cuatro: memoria

Descansa,
el dragón abrirá los ojos a la madrugada.
Tenemos el tiempo de los muertos para probar nuestras escápulas
Nada acaracolada
hasta atrapar las olas en tu sueño.
No estarán para siempre apresadas en el corpiño de la noche tus crepitantes alas.

Daguerrotipo de cielo cinco: espejismo

Un murciélago se ha detenido en el aire a contemplar el crepúsculo
Mientras debajo de tus párpados, un boomerang puebla de ragnaröks el universo.
Será preciso esculpir gárgolas desplumadas en cada panteón devastado por tu beso
o poner querubines leyendo el epitafio al pie del templo

Daguerrotipo de cielo seis: infierno

Amor,
nos buscarán con su insecto para carcomernos el alma...
Pero tranquila,
escaparemos sobre cangrejos cazuelas!
Una jauría de osos hormigueros se lanzarán detrás en una persecución marítima.
Si lloras lo suficiente quizá los ahoguemos con tus lágrimas apagavelas.

Daguerrotipo de cielo siete: amanecer

Todo esto sucederá en el insomnio, justo antes del brindis:
Tu máscara se quebrará como un navío suicida
y el fauno con su cuerno de unicornio anunciará el véspero de la noche;
yo estaré quizás perdido entre tu arrullo como un Moisés mecido entre los juncos.

Daguerrotipo de cielo ocho: vigilia

Colgados de tu árbol-cuerpo los camaleones morirán de tedio
y la calavera de un cabro, nos despertara al abrirse
el botón de orquídea de tus piernas.

Daguerrotipo de cielo nueve: el cielo.

Vamos amor,
giremos el reloj de arena
hasta que el buey resuelle la niebla bermeja
y podamos, sin tener los élitros blandos,
arrojarnos por fin fuera de la noche.

Daguerrotipo de cielo Diez: el amor

No temas amor. Si nos falla el aquelarre
ten en cuenta que podremos
apretar este poema entre las manos
como quizás siempre lo han logrado los amantes.
El inmenso colibrí cantará de nuevo
sobre la tumba de Eloisa y Abelardo
y un dios entre las letras
nos mirará asombrado para siempre
como un tótem de amor
o como
todo un cadáver exquisito.